Dolor cervical


cervical

Dentro de estas disfunciones cervicales podemos encontrar sobrecarga de los trapecios, tortícolis, dolores de cabeza, vértigos… estos son algunos de los síntomas que podemos Experimentar como consecuencia de una patología ósea, articular, muscular, o bien por la combinación de varias de ellas.

Podemos encontrar diferentes tipos de restricciones vertebrales que a su vez pueden estar alterando el funcionamiento normal de la columna.
En otros casos esto puede ser debido a una posible disfunción de hígado en ningún caso hablamos de enfermedad, sino de un mal funcionamiento o una sobrecarga por excesivo trabajo de este órgano.
En muchos casos tendremos en cuenta el proceso psicológico del paciente ya que podría estar involucrado en todo este cuadro clínico.

En ocasiones un RX UN TAC o una RMN puede resultar puede servirnos de gran ayuda aunque no es imprescindible ya que la osteopatía basa su diagnostico en movimientos y no en imágenes estáticas.

En la columna cervical poseemos 37 articulaciones distintas y su función es sostener la cabeza y poder realizar diferente movimientos además de controlar todos los órganos de los sentidos: la vista, el oído, el olfato y el gusto, así como el tacto y la propiocepción.

 

Las vértebras cervicales que son 7 forman un arco anterior por lo que parte de la cabeza se sitúa en la parte anterior del cuerpo, es por esto que la musculatura posterior debe luchar por mantener erguida la cabeza y así poder mirar al frente, las consecuencias son una musculatura posterior sobrecargada.

Se calcula que movemos la cabeza unas 600 veces a la hora, lo que unido a la larga expectativa de vida, el trabajo, la vida sedentaria y la pérdida de masa muscular que la acompaña, son causas implicadas en el origen de problemas degenerativos y de su sintomatología dolorosa.

En la columna cervical, es donde van a terminar todas las compensaciones de la columna vertebral, encontrando frecuentemente desarreglos en la estática, es por ello, por lo que hay que tener en cuenta los posibles desajustes producidos en el resto de la columna, que como consecuencia, nos podrían causar una lesión secundaria y ser esta, la causa de nuestros padecimientos en cervicales.