Cervicales
Las cervicales son una zona especialmente delicada del cuerpo, por lo que requieren una atención específica para mantener su correcto funcionamiento y prevenir molestias o lesiones. Cuidarlas es clave para preservar tu bienestar diario.
La columna cervical es una de las zonas más complejas y sensibles del cuerpo humano. Está formada por múltiples articulaciones que permiten sostener el peso de la cabeza y facilitar una amplia variedad de movimientos, además de estar estrechamente relacionada con funciones tan importantes como los sentidos.
En esta zona también confluyen muchas de las compensaciones del resto de la columna vertebral. Por eso, alteraciones en otras partes del cuerpo pueden acabar reflejándose en las cervicales, generando molestias o lesiones secundarias.
Además, la musculatura posterior, especialmente la de la espalda, es la encargada de mantener la cabeza erguida. Factores como las malas posturas, el sedentarismo o la pérdida de masa muscular provocan una sobrecarga en esta musculatura, favoreciendo la aparición de disfunciones cervicales.
En términos generales, hablamos de disfunción cervical cuando aparecen síntomas como sobrecarga en los trapecios, tortícolis, dolores de cabeza o vértigos. Estas molestias pueden tener un origen óseo, articular, muscular o una combinación de varios factores. En algunos casos, también pueden estar relacionadas con disfunciones viscerales.
Por ello, es fundamental realizar una valoración osteopática completa y personalizada, que permita identificar el origen real del problema y aplicar el tratamiento más adecuado en cada caso.
